¿Cómo limpiar una encimera de porcelánico, resinas, madera, acero, granito o mármol?

Uuuuuuhh!!!! La de veces que hemos tenido que acudir a una casa debido a errores en la limpieza de estas superficies. ¡Hoy se nos ha ocurrido dejaros unos tips!


Importante: siempre has una prueba en un sitio poco visible de tu encimera. 


1. Encimeras de madera.

Para mantener tus encimeras de madera en buen estado, limpia diariamente con un limpiador no abrasivo o una mezcla casera de agua tibia con un poco de vinagre blanco destilado. Raspe suavemente cualquier residuo de comida con raspador de hajaldre. Asegúrate de secar completamente después de realizar cualquier tarea de limpieza. Para quitar las manchas, corta un limón por la mitad y espolvorea sal directamente sobre la mancha. Use una mitad de limón para frotar la sal. Limpie la sal y el jugo de limón con agua y vinagre. Las encimeras de madera maciza deben sellarse para protegerlas, ya que son susceptibles a deformaciones y grietas. Hay una variedad de opciones, las mejores siempre son  las menos tóxicas, usa un aceite o cera. En IKEA suelen vender un aceite que está muy bien. A medida que ocurren arañazos y abolladuras, puedes pedirle a un profesional que lije y selle de nuevo. Quedará como nueva. 

2. Encimeras de mármol y granito 

Usa una mezcla de agua tibia y un jabón suave, el de lavar los platos todos los días funciona perfectamente, luego pasa una toalla de microfibra para hacer brillar la piedra. Evite los limpiadores abrasivos o ácidos, ya que pueden quitar el sellador y grabar la piedra. Esto es muy importante, he visto montones de veces encimeras de piedra estropeadas por usar detergentes muy abrasivos, algunos tipos de piedra, como el mármol, pueden oxidarse con productos ácidos. Nunca uses limón sobre este tipo de encimeras.  Para remover manchas en encimeras de granito o mármol, limpia con una pasta de bicarbonato de sodio y agua (para manchas a base de aceite) o peróxido de hidrógeno (para manchas a base de agua). Aplica la pasta sobre la mancha, cubre con una envoltura de plástico y pega con cinta adhesiva los bordes. Deja reposar durante unos días (o al menos durante la noche) y luego enjuague la pasta. Repite el proceso si la mancha no desaparece por completo. Asegúrate de hacer primero una prueba puntual en algún sitio poco vistoso, para asegurarte de que el método no afecta el color o el acabado de la piedra. Estas superficies son populares por su durabilidad, pero según el tipo de piedra, es importante volver a sellarlas regularmente para protegerlas de las manchas. El granito es mucho más resistente que el mármol, de hecho el mármol no es un material que esté recomendado para usar como encimera en una cocina. El granito puedes sellarlo cada 1 o 2 años, mientras que el mármol necesita mantenimiento cada pocos meses.  

3. Encimeras de laminados

Debes tener especial cuidado de no empapar más de lo que necesitas, si el agua entra en contacto con superficies que no estén cantadas, dependiendo de tu tablero de partículas, este podría abombarse. Simplemente usa un paño de algodón limpio con agua y un detergente líquido suave y no químico para limpiarlas. Mantén alejados productos agresivos con ácido o álcali, así como lana de acero o estropajos fuertes.


4. Resinas, cuarzos y porcelánicos

Encimeras hechas de cristales de cuarzo unidas con resina, la piedra reconstituida recrea el aspecto de materiales naturales sin requerir el mismo mantenimiento. Al igual que las demás, estas encimeras se pueden lavar con agua y jabón suave. Las encimeras de cuarzo son en gran medida resistentes a las manchas, pero si encuentras una marca persistente que el agua y el jabón no pueden manejar, usa un limpiacristales y una esponja no abrasiva. Las encimeras de resinas y cuarzo no necesitan ningún resellado para mantenerse en perfectas condiciones.


5. Encimeras de acero inoxidable


Hay una razón por la que verás acero inoxidable en todas las cocinas profesionales: no requieren nada más que una limpieza regular con agua y jabón además de ser totalmente higiénicas. Aún así, querrás evitar rayar la superficie; usa una toalla de microfibra y un limpiador hecho especialmente para acero inoxidable para pulir la superficie. Evita los estropajos abrasivos o la lana de acero.  A pesar de su nombre, que le otorga una reputación indestructible, el acero inoxidable todavía puede mancharse. Mezcla una pasta de jabón para platos y bicarbonato de sodio, use un paño suave para frotar en la dirección del grano o cepillado. No es necesario sellar las encimeras de acero inoxidable, pero es posible que desees pulirlo ocasionalmente con esmalte de acero inoxidable o aceite de limón y un paño de microfibra. Aplica el esmalte en la dirección del grano o cepillado y sécalo con un paño de microfibra limpio.