EL JARDÍN Y LA NIEVE

13.01.2021

Filomena ha sido bastante intensa y mucho de nosotros no estamos preparados para afrontar el daño que deja. En esta nota, te daremos algunos tips para entender cómo reaccionar y prevenir los cuidados en el jardín cuando cae nieve, sobre todo con especies no aptas para esta.

Si bien la nieve es un fenómeno hermoso que nos alegra y saca de la rutina, cuando esta se derrite, vemos los problemas que deja, especialmente en el jardín. La nieve quema el césped y cuando esta se derrite, será normal ver nuestro pasto amarillo en el paño completo o por sectores de éste.


Césped:

Si tu césped se ve afectado por fuertes heladas o una nevada, ten en cuenta las siguientes consideraciones:

- No te alarmes

- No cortes el césped húmedo o con hielo por ningún motivo.

- No pises el césped mojado o con hielo, las hojas se quiebran.

Para que la nieve se derrita más rápido puedes regar a primera hora del día, mientras haya algo de sol, de lo contrario no lo hagas. Una vez seco el césped, horquetea la tierra.

Después de un eventual episodio de nevada o heladas extremas, será bueno dejar crecer el césped, ya que se renovará solo naturalmente. Una vez crecido, debes ir cortando de a poco, nunca superando ¼ del largo inicial; para pasar a resembrar en primavera, en caso que el césped no reviva.

Debes saber que dentro de los recubrimientos verdes más resistentes a las heladas, son la mezcla de la usada en los estadios y Lawngrass, esto no significa que no se verán afectados por el cambio de color o quemaduras, pero si tendrán mejor reacción para rebrotar.


Árboles

El árbol es un protector del suelo. Con su copa crea un círculo donde no cae nieve (cuando ha caído poca nieve). Esta se queda en sus ramas, lo que es bastante peligroso si la estructura de del árbol no es suficientemente fuerte. Es común que se generen desganches y quebraduras de ramas, que a simple vista las vemos delgadas, pero que pesan mucho y se vuelven riesgosas en caso de caer sobre algo o alguien.

La forma de prevenir desganches es:

- Seleccionar especies resistentes.

- Realizar poda de formación en cuanto los árboles han perdido el total de sus hojas.

- Extraer especies que signifiquen un riesgo.

- Sacudir la nieve de los árboles, para que estos no tengan que hacer una fuerza excesiva cargando un peso al que no están acostumbrados.

- Usar una guía en especies que aún están en formación con troncos y tallos muy débiles.

- La mejor forma de derretir la nieve siempre será con agua, el exceso de sal podría afectar la salud de los árboles.


Arbustos:

Al igual que las especies anteriores del jardín, las heladas y la nieve pueden quemar follaje, o afectar brotes de flores o frutos. En caso de no ser una planta que resista a las heladas, será bueno seguir los siguientes consejos:

- Haz una selección de especies adecuadas al clima de tu región.

- Usa plantas que sean resisten a heladas en macetas, para no tener un cuidado individualizado. Flexibilidad de cuidado, que te permita mover de maceta, envolver el suelo y cubrir de forma particular.

- Sacude la nieve del follaje, para no cargar demás a la plata que no acostumbra tener peso.

- Derrite la nieve con agua, a primera hora del día, evita el uso de sal.


Los daños que ahora vemos necesitaremos abordarlos con la ayuda de profesionales, pero te dejamos otros tips para una próxima vez.

Si los árboles y arbustos están recién plantados o son muy delicados, conviene 'abrigarlos' con ramas o una esterilla para protegerlos de las heladas, el frío y el peso de la nieve. 

Entutorar y proteger los arbustos

  • Si son de porte erguido, será preciso entutorar los árboles y arbustos para que el viento no los tumbe. Si fuera necesario, se podría colocar un parapeto permeable en zonas muy expuestas del jardín.
  • Los arbustos recién plantados o muy jóvenes, que son susceptibles a sufrir las heladas o que pueden troncharse por el peso de las nevadas, se tendrán que atar con una cuerda enrollada alrededor, en forma de espiral, hasta su ápice, para que pasen el primer invierno protegidos y se vayan aclimatando.

Los arbustos y palmeras delicados y los árboles muy jóvenes deben ser protegidos de las heladas especialmente en los primeros años. Utiliza arpillera, una manta térmica o simplemente paja y ramas para cubrirlos. 

Abrigar árboles y arbustos con paja

  • Los arbustos delicados y los árboles muy jóvenes deben ser protegidos de las heladas especialmente en los primeros años. La paja y la arpillera, así como las ramas de cupresáceas (pino, arizónica), son muy útiles para ello. Una técnica consiste en mullir con paquetes de paja o ramas de pino el ramaje y envolver todo el arbusto con ramas atadas.
  • Otra forma de protección es atar todas las ramas hacia arriba y envolverlas con una esterilla de paja o una arpillera.

Proteger los árboles jóvenes

  • Los árboles recién plantados deben entutorarse para que el viento no los mueva y las raíces arraiguen. Cuidado con las ataduras de los tutores: para que no dañen el tronco es conveniente recubrirlo con arpillera de yute; las bridas pueden ser de goma, con presilla corrediza, o bien cuerdas de yute entrelazadas.

Conservar los setos

  • Los setos funcionan en general como auténticas barreras de protección para otras plantas, pero la acumulación de nieve y agua en la superficie puede dañarlos. Para protegerlos conviene podarlos con una ligera pendiente en la zona superior, así la nieve y el agua no se depositarán sobre ellos ejerciendo un sobrepeso.

Si hay riesgo de heladas

  • Ante el riesgo de helada, lo mejor es que el suelo esté húmedo, ya que así contará con mayor inercia térmica. Esto es especialmente importante para las plantas en tiesto. Si, además, lo acolchas con mulching (mantillo, cortezas de pino, paja), mucho mejor.
  • Riega en las horas centrales del día.
  • Envuelve con arpilleras, fundas o plástico de burbujas los tiestos de la terraza para evitar que se rajen por acción del frío.
  • En general, si se prevén heladas, no es conveniente abonar con fertilizantes ricos en nitrógeno, ya que al activar el crecimiento de la planta favorecen el desarrollo de brotes tiernos, que son más sensibles al efecto del frío nocturno.

Proteger las raíces

  • Para evitar que las raíces se hielen, conviene cubrir el suelo con una capa de corteza de pino, hojas en descomposición, mulching, paja, o incluso acículas de coníferas. De esa manera, se aisla la base de la planta de la helada y la descomposición incrementa la temperatura, minimizando el efecto del frío.
  • Durante el invierno es necesario proteger el pie de los rosales amontonando tierra alrededor de la base.

Trasladar los maceteros

  • Las plantas en tiestos se pueden resguardar en zonas protegidas, como pérgolas o porches. Por la noche, lo mejor es cubrirlas con arpillera, papel o plástico.
  • Los invernaderos ofrecen la forma más segura de protección. Los hay de todos los tamaños; de cristal, pero también de pequeños módulos de plástico desmontables (ver).

Si se hiela el estanque...

  • Si el estanque es pequeño y de poca profundidad, las plantas acuáticas emergentes deben extraerse, ya que el hielo podría estrangular los tallos. Las sumergidas resisten más.
  • Las plantas flotantes se pueden trasladar a un recipiente con agua y llevarlas a un lugar protegido hasta que pasen las heladas.